Destinatarios

miércoles, 21 de noviembre de 2012

''Acerca de la inmortalidad del alma''


¿Porqué vivimos para sentir el dolor sobre el dolor
si, en medio de la esperanza, esperamos en vano?
Perezca el pensamiento en la sombra eterna de la noche:
no sólo para vivir y luego morir está hecho el hombre.
Hay todavía un horrible ''algo más'' que permanece,
ya sea para aminorar o aumentar nuestras penas.
Sea lo que fuere, sea cual fuere el destino futuro del hombre,
la naturaleza proclama que existe otro estado,
de dolor o felicidad. ¿Pero quién podría contarlo?

 Hacía ya bastante tiempo que deseaba comenzar a escribirte, y siempre por alguna razón u otra lo iba postergando. Hoy, finalmente, me senté frente a la computadora y me planteé la gran pregunta: ¿sobre qué quiero escribir?
No conseguía ideas que me convencieran, al menos no para mi primera carta, hasta que de pronto navegando por ahí a llegado hasta mí un precioso texto de Thomas Chatterton. En esta ocasión, aquel jovencito suicida, miserable y desvalorado en su época, nos plantea el enigma de ese ''algo más'' desconocido, que, según algunos, perdura incluso después de la vida.
De eso he decidido escribirte  hoy, querido lector.
Sinceramente, es un pensamiento que siempre ha estado en mi mente. El creer —o querer creer— en que existe diferencia entre el alma y la mente es algo que siempre ha estado en continuo conflicto con mi lógica.
Hablo de alma con esa definición incierta de inmortalidad, sin llegar a la tan predecible asociación de ''eternidad'' con un cielo y un infierno, dioses o demonios, y bla bla bla.
Creo que la vida es demasiado efímera, y citando nuevamente a mi amigo Chatterton, no podemos ligarnos al pobre concepto de que hemos venido aquí solo para vivir y morir. Hemos de tener un propósito. Buscarlo, seguirlo, luchar por lograrlo, y tal vez, en ultima instancia, conseguirlo o fracasar. O quedarnos en el camino, despistados, sin rumbo alguno, que también pasa.
Hablo del alma como esa recompensa o castigo por la vida que hemos llevado. De ese ''algo más'' que está dentro de nosotros esperando a ser despojado de este cuerpo frágil, liberado de una vez por todas, sin llegar a teorías extrañas de fantasmas tenebrosos que atormentan a los vivos.
Me niego a caer en la creencia de reencarnaciones, de vidas futuras o pasadas. No me refiero a nada de eso. Cuando digo alma no estoy hablando de un individuo, ni de una persona, ni de algo con vida propia, si no de algo que complementa la vida. Una energía, un ente interior, algo que sale desde dentro e irradia ese aura que todos poseemos.
Hablo de alma como la esencia de cada persona, como la tabla donde están las marcas de los clavos de tu vida. Como una hoja en blanco que te entregan al nacer y que, a medida que creces, tú decides que hacer con ella,  sin llegar a la creencia popular de que los palos de la vida van directo al corazón.
Es la experiencia, no el hecho en sí, lo que marcará tu alma. Es el legado que te dejas a ti mismo, es el resultado de tu vida. Es el hueso que te tiran por haber sido un buen perro, o una patada en las costillas.
Y finalmente, hablo de alma como una fuerza, como una riqueza del ser humano. Como el horno donde se cuecen hasta las más intimas intenciones, tanto las buenas como las malas. Hablo de alma como una oportunidad de elección, como un transporte que, si aprendemos a utilizar y a ser conscientes de su cuidado, nos facilitará el camino de esta vida, que no es fácil.
La vida no nos pertenece, está en manos del destino. Sin embargo, el alma es nuestra. Es lo que somos mientras estamos, y lo que quedará cuando nos hayamos ido.
Es lo que nos hace humanos, y especialmente, lo que nos hará eternos.


Ojalá esa felicidad fuera nuestra, amiga mía,
ya que lo poco que tenemos acabará pronto,
cuando más duraderos nos parezcan el gozo y la felicidad,
o todas nuestras esperanzas traducidas a miedo.
Ojalá nuestra parte de ese mundo de arriba,
fuente eterna de amor eterno,
sea coronada con la paz que ordena vivir al pecador…
          Thomas Chatterton.
L.




5 comentarios:

Cinta dijo...

La verdad es que me ha encantado el texto, el blog es genial y estoy convencida de que en muy poco tiempo tendrás decenas de seguidores. En serio, me encanta, un besazo <3

Escribiendo A La Nada dijo...

Me siento una escritora aficionada a tu lado. ¡Qué texto! Me he enamorado de todas y cada una de tus palabras, de verdad. Tu blog en su totalidad es una maravilla, desde el título, original a más no poder; hasta su diseño. Además, no sé cómo definirte lo que me ha producido esta entrada. Quizá reflexión sea la palabra más exacta. Aunque ya se sabe que si empezamos a darle vueltas a eso del 'algo más' podemos acabar volviéndonos locos....más de lo que ya estamos. No dudes en que te sigo.

Un besazo y muchísimas gracias por pasarte!

Marta Cristina dijo...

precioso texto, escribes genial! gracias por tu comentario y por seguirnos! nosotras te seguimos desde ya! pasa buen finde! un besazo

http://liveyourtruedream.blogspot.com.es/

May R Ayamonte dijo...

Hola cielo
Me encanto el texto, es hermoso.
Ahora mismo voy a seguirte.
Un beso! May R Ayamonte

May R Ayamonte dijo...

Hola cielo
Me encanto el texto, es hermoso.
Ahora mismo voy a seguirte.
Un beso! May R Ayamonte